1. Las emociones se comunican mediante señales, no palabras. Esforzaos en entender el efecto de las señales que enviáis.
  2. . La comunicación no verbal está compuesta de gestos, expresiones de la cara, cercanía e indicadores vocales, incluyendo el tono, ritmo, modulación, vacilación y dirección del discurso. Es importante darse cuenta de los matices del propio comportamiento no verbal. Ejercitad frente a un espejo.
  3. Aclarad el propósito de vuestro mensaje antes de hablar. Puedes decidir que comportamiento no verbal acompañará el mensaje verbal.
  4. Comprended el estilo de vuestra pareja. Si reacciona mayormente a los gestos, a las expresiones de la cara, a la cercanía o a las indicaciones verbales, incluyendo el tono, ritmo, modulación, vacilación y dirección del discurso.
  5. La validez de la comunicación está determinada por las reacciones que suscita. Vigilad las reacciones no verbales del interlocutor.
  6. Cambiad algunos aspectos de la comunicación no verbal en base a las reacciones que obtenéis. De manera que seáis capaces de provocar la respuesta más precisa a vuestras preferencias.
  7. Iniciad las conversaciones importantes en sintonía. Se puede conseguir una sintonía no verbal: podéis emular una postura parecida a la de vuestra pareja, el ritmo de la respiración, la velocidad de su paso, etc., a condición de que no seáis demasiado explícitos. Actuar con un segundo de retardo en la equivalencia.
  8. Haced en modo que las expresiones no verbales correspondan al mensaje verbal. La discordancia resulta inquietante.
  9. Sea un mensaje positivo o un mensaje negativo usad lo más posible la comunicación no verbal que lo acompaña. En caso de mensaje negativo, sed particularmente atentos. Un comportamiento no verbal benévolo puede ser el anestésico que permite la escucha de una crítica.
  10. El mejor afrodisiaco, el mejor indicador de intimidad, es una cálida sonrisa.